viernes, 11 de septiembre de 2015

Hoy desperté.



Hoy desperté con hambre de ti,
con la ausencia que tu piel provoca cuando ya te has ido,
con el  sabor que dejas en el espacio mío
y el cuerpo aún temblando por tu calor perdido.


Hoy desperté y el aroma de tu cuerpo aún flotaba en el cuarto
como dulce miel,
como elixir de encanto
haciendo otra vez  mis ansias despertar 


Hoy desperté pero seguí soñando
en como tus manos recorrían mi cuerpo,
como observaba tu cuerpo descubierto
y en como te has vuelto mi mejor encanto.
¿Será que entre el tiempo y el poco rato
me has ido quitando de a poco los sesos?
¿Será que tu cuerpo desnudo y travieso
se va infiltrando en mi corazón gastado?


Hoy desperté y me tiré de nuevo
queriendo así prolongar la experiencia,
del soñar contigo,
de absorber tu presencia
de tenerte a mi lado 
aunque no estés conmigo.


Hoy desperté con ganas de amarte
de tenerte tendida en mi madriguera,
de quitarte la ropa,
declararte la guerra
y hacerte morir de placer delirante.


Hoy desperté contigo en la mente
o será que en mi mente estoy solo contigo.
¿Será que tu risa ya me ha contagiado
y me hace reír sin causa aparente?


Hoy desperté demasiado temprano
y tu recuerdo aún juega conmigo.
Hoy desperté tan solo esperando
que sea ya de tarde para estar contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario