jueves, 13 de diciembre de 2012
GRIS
I
El mundo se desdibuja en un tono gris claro,
veo por la ventana la lluvia de casi diario,
sé que estás allá abajo en algún lado
pero te siento más lejos
como si fueras el recuerdo vago
de alguien que a conciencia he olvidado.
II
Yo sigo siendo el de siempre
necio, tonto, apasionado
tú me miras condescendiente
como a un ser no evolucionado.
Hay tanto que traigo dentro
tanto que he dicho que si
pero que en realidad no he perdonado.
A veces quisiera actuar distinto
pero me toco vestir el disfraz del diablo
no es algo que yo haya escogido
cada quien con cada cual
y cada cosa en su lado.
III
La tarde me pone triste
al igual que tu amor malhumorado,
y me siento vacío, solo,
usado y abandonado
Hoy sólo quisiera refugio
mis palabras encontrando oídos indicados
y alguna caricia pura
no por hechos sino por falta de reclamos.
Y veo la lluvia cayendo
como sin saberlo moja los carros
al igual que sin saberlo tu
me partes con cada palabra
el corazón en mil pedazos.
Te escucho hablar con los demás
cuantas sonrisas, palabras de aliento,
un poco de tus encantos
y me pregunto que tanto nos alejamos
para que hoy no me merezca
lo que sin reparos brindas a extraños.
IV
Y en la cabeza una idea: renunciación
pero un te amo en los labios,
en la mirada determinación
pero por dentro el miedo
el terror de perder lo que más he amado en años.
Yo solo se ser yo
y a veces hasta en eso fallo
pero me quieras creer o no
si estoy contigo,
es porque en verdad y para siempre
Te amo.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Clímax
Como pudiera robarle al tiempo,
a Dios o a quien sea este momento,
prolongar este estado sino para siempre,
sí por unos dos o tres días,
y es que es justo ahora
en este breve instante unos segundos antes del clímax
donde quisiera decirte tantas cosas,
decirte que te amo,
pero decírtelo con ésta euforia que me arrebata los sentidos.
Decirte que me encantas,
que tu piel es la manta
con que quisiera cubrir mis ojos cuando estos ya no se abran.
Decirte que te quiero romper, rasgar, morder,
que quisiera fundirme en ti
pero entero hasta los huesos,
porque en este instante no me importa tu nombre o tus manías,
tus alergias o tu incansable terror por los insectos,
que ahorita solo eres tu, tu piel, tu amor, tu pasión y tus gemidos,
eres esos dientes mordiendo tu labio,
o el constante vaivén de tus pechos
que por momentos rozan los míos.
Eres Dios, la Virgen, el Cielo, el Pecado,
eres yo, yo soy tú, eres el eterno paraíso prometido,
eres tantas cosas y hay tanto que quisiera decir,
pero en eso llega el orgasmo
como un huracán dejando vacíos mis sentidos,
y no puedo hablar, no puedo pensar,
apenas soy consciente de que de algún lugar lejano
mi corazón reclama el esfuerzo aumentando sus latidos,
y te abrazo y se hace el silencio,
te miro y no se que piensas,
y cuando te alejas despacio de mí,
me pongo triste por las cosas que mi boca nunca te cuenta.
a Dios o a quien sea este momento,
prolongar este estado sino para siempre,
sí por unos dos o tres días,
y es que es justo ahora
en este breve instante unos segundos antes del clímax
donde quisiera decirte tantas cosas,
decirte que te amo,
pero decírtelo con ésta euforia que me arrebata los sentidos.
Decirte que me encantas,
que tu piel es la manta
con que quisiera cubrir mis ojos cuando estos ya no se abran.
Decirte que te quiero romper, rasgar, morder,
que quisiera fundirme en ti
pero entero hasta los huesos,
porque en este instante no me importa tu nombre o tus manías,
tus alergias o tu incansable terror por los insectos,
que ahorita solo eres tu, tu piel, tu amor, tu pasión y tus gemidos,
eres esos dientes mordiendo tu labio,
o el constante vaivén de tus pechos
que por momentos rozan los míos.
Eres Dios, la Virgen, el Cielo, el Pecado,
eres yo, yo soy tú, eres el eterno paraíso prometido,
eres tantas cosas y hay tanto que quisiera decir,
pero en eso llega el orgasmo
como un huracán dejando vacíos mis sentidos,
y no puedo hablar, no puedo pensar,
apenas soy consciente de que de algún lugar lejano
mi corazón reclama el esfuerzo aumentando sus latidos,
y te abrazo y se hace el silencio,
te miro y no se que piensas,
y cuando te alejas despacio de mí,
me pongo triste por las cosas que mi boca nunca te cuenta.
martes, 23 de octubre de 2012
ALICIA
ALICIA
La mañana se despereza, se ilumina
el sol de su existencia toma conciencia,
su luz mi habitación entibia mientras mi sueño mutila,
y el recuerdo de tu partida me agobia.
Sé que saldré de mi casa, llegaré a la oficina
extrañamente llena pero, hoy sin ti, sola.
El mundo sigue su línea, mi corazón no se humilla
mientras por dentro te ruega, te implora.
Al menos sigo vivo, mi cuerpo camina
por momentos mi alma se para, se agota
es como si se escapara de la rutina para espiar tras tu
cortina
buscando así tu presencia tranquilizadora
El sol sigue su camino, ya es medio día
las sombras casi desaparecen, se acortan
y yo quiero ir al país de las maravillas y escuchar a mi
Alicia decirme
“yo era… yo soy… soy otra”
El tiempo se arrastra lento, se desliza,
el reloj por momentos deja de marcar la hora
y el té que nunca termina.
¿Qué será de mi cuando la noche me caiga encima, si ya no
aguanto el extrañarte y son los reinos de la aurora?
La oscuridad la luz difumina, el día fulmina
el espanto comienza a hacerse presencia,
y aquel que siempre trae prisa me da un obsequio:
tu risa y al compás de ella mi corazón te llora.
Y me mantengo despierto a cigarro y cafeína,
la caída empieza, los objetos flotan,
no se si en verdad el pozo no termina o yo caigo despacio
en mi ruina.
¡¡¡Maldita seas!!!…. ¿¿¿dónde estas ahora???
El mar de mis lágrimas a la playa me arrima
lloro con demencia me mata tu ausencia
y mientras te busco en mi mente mi niña, memoria dañina
tu recuerdo me cubre por fuera, me arropa.
Y en los bosques de la duda, personalidad ambigua,
a veces certeza, por momentos demencia,
tu fantasma que escudriña cual ave de rapiña
reclamando los retazos que de mi corazón aun sobran.
Me quedo atrapado en el país de mis pesadillas
reviviendo tu partida por siempre, ayer y ahora
no encuentro la salida de tu presencia divina
ni el camino que te traiga a casa mi cruel amante
pecadora.
La noche se convierte en meses, tú no apareces
tu voz es mi conciencia. ¿Qué más? solo paciencia
el pensamiento a veces me tima y te siento al doblar la
esquina
pero tu sigues allá lejos, junto a donde el horizonte se
borra.
Y hoy sigo mi vida que sin ti en verdad termina.
Miento por experiencia, lo he convertido en una ciencia,
por fuera soy la sonrisa, pero si miraras tras la cornisa
verías que soy el llanto de aquel que se desmorona.
Y el paisaje de mi destino hoy no, no me anima,
no se si vuelvas o si me entiendas
que por tu mundo de maravillas daría mas que una costilla
vuelve a mi… mi
Alicia, mi amiga, mi Eva, mi Novia.
martes, 6 de marzo de 2012
Con la luz apagada.
Te estoy esperando en la sala,
sentado en el sillón de siempre
con la luz apagada,
y la mirada encendida por la ira, la rabia,
contando solo el tiempo,
mirando el reloj que a cada segundo que marca
sin saberlo se va gastando
al igual que me desgasto yo
con los ojos por el llanto enrojecidos y la luz apagada.
No sé que haré cuando llegues,
no sé si llegues hoy a casa,
sólo sé que si sucede y mis palabras de amor no bastan
tendré que enseñarte el dolor, mi sufrimiento que no acaba,
trataré de hacerte entender que cuando dos personas se aman,
se deben comprometer, más allá de las palabras,
por encima “del pensé”, un simple perdón a veces no basta.
Sigo mirando el reloj, sigue la luz apagada,
y afuera la ciudad sigue su vida ufana,
los ruidos me llegan de lejos, sombras en la ventana
a veces pienso que eres tú, pero de ti ni tu alma,
solo el recuerdo gris, de tu risa de tu cara
que se empieza a desvanecer con cada minuto que pasa.
Ya la noche se transforma,
pasando a ser la madrugada,
y yo sigo sentado aquí, y el llanto se seca, se apaga,
sólo queda el corazón,
que se me sube a la garganta
y no me deja respirar, es tu amor que me atraganta.
Y vuelvo a pensar en ti, te maldigo, insulto tu cara,
quisiera tenerte aquí, desnuda, tirada en el piso,
verte por un instante lastimada,
saber que también te duelo, que algo te importa,
que sientes, que eres humana,
que no me duele sólo a mi,
que no soy sólo yo el que por las noches tu nombre reclama,
y el viento se burla de mi, y la soledad cae sobre mi alma.
Te sigo esperando a ti, y con la luz apagada,
no quiero que me veas al entrar, no quiero que sospeches nada,
quiero que entres tranquila, con tu soberbia tan confiada,
que no veas el golpe venir,
que sólo sientas que te ataca
y un momento antes de morir encenderé la luz
para que veas el rostro del que por amor te mata.
jueves, 5 de enero de 2012
DESPERTAR
El frío me despertó, la noche aun no se transformaba por completo en día, las calles permanecían en silencio todavía dormidas apaciblemente cobijadas por una manta de neblina y yo con la cabeza a medio funcionar trataba de reconocer donde me encontraba, quien era.
Siempre he sentido fascinación por ese breve instante al despertar en el que pareciera que reinician tu sistema operativo y por unos breves instantes eres incapaz de saber algo, tu nombre, tu especie, tu vida... Todo esta en blanco por unos microsegundos.
Y luego sin aviso el golpe de la conciencia, la memoria llega a ocupar su lugar reclamandolo violentamente.
Y así violentamente me recordé.. Me supe una vez mas.
En instantes recordé mi nombre, mi edad, mis triunfos, mis fracasos, mis compañías y mis soledades, mi risa, tu risa, miles de lagrimas derramadas, la noche pasada, la música, el alcohol, el cigarro, todo me golpeo tan de repente que el espanto me cubrió los ojos.
Maldito frío, realmente calaba hasta los huesos, se filtraba hasta el alma, el sol se rehusaba a despertar, mire el reloj.. 6.35 am.. Debería haber luz, pero no la había, seria que el mundo se había quedado suspendido o quizás yo no había despertado y seguía soñando?
Algo se movió a mi izquierda, una cascada de cabello cubría mi almohada, un cuerpo tibio se acerco mas a mi y su calor me reconforto inmediatamente.. La recordé.. No su nombre.. Pero si quien era.. Hermosa palidez que contrastaba con mi piel... Sonreí.
Me levante, encendí un cigarro y me puse a mirar por el ventanal, el sol aun débil ya mostraba su figura en el horizonte, los fantasmas de la madrugada se empezaban a retirar dando paso a la certezas de la mañana.
No es acaso este reinicio al despertar precisamente eso? La oportunidad de empezar de cero cada día? Y si no de cero si en definitiva nuevamente, no lo se...
Ella me llamo desde la cama, levantando sugerentemente las cobijas, apague el cigarro, volví a sonreír, supe que en la madrugada volvería a sufrir mis perdidas, mis viejos dolores, pero al menos por ese instante escuchando mi nombre en sus labios y bajo la incipiente luz de un nuevo día sentí las imperiosas ganas de volver a vivir.
Siempre he sentido fascinación por ese breve instante al despertar en el que pareciera que reinician tu sistema operativo y por unos breves instantes eres incapaz de saber algo, tu nombre, tu especie, tu vida... Todo esta en blanco por unos microsegundos.
Y luego sin aviso el golpe de la conciencia, la memoria llega a ocupar su lugar reclamandolo violentamente.
Y así violentamente me recordé.. Me supe una vez mas.
En instantes recordé mi nombre, mi edad, mis triunfos, mis fracasos, mis compañías y mis soledades, mi risa, tu risa, miles de lagrimas derramadas, la noche pasada, la música, el alcohol, el cigarro, todo me golpeo tan de repente que el espanto me cubrió los ojos.
Maldito frío, realmente calaba hasta los huesos, se filtraba hasta el alma, el sol se rehusaba a despertar, mire el reloj.. 6.35 am.. Debería haber luz, pero no la había, seria que el mundo se había quedado suspendido o quizás yo no había despertado y seguía soñando?
Algo se movió a mi izquierda, una cascada de cabello cubría mi almohada, un cuerpo tibio se acerco mas a mi y su calor me reconforto inmediatamente.. La recordé.. No su nombre.. Pero si quien era.. Hermosa palidez que contrastaba con mi piel... Sonreí.
Me levante, encendí un cigarro y me puse a mirar por el ventanal, el sol aun débil ya mostraba su figura en el horizonte, los fantasmas de la madrugada se empezaban a retirar dando paso a la certezas de la mañana.
No es acaso este reinicio al despertar precisamente eso? La oportunidad de empezar de cero cada día? Y si no de cero si en definitiva nuevamente, no lo se...
Ella me llamo desde la cama, levantando sugerentemente las cobijas, apague el cigarro, volví a sonreír, supe que en la madrugada volvería a sufrir mis perdidas, mis viejos dolores, pero al menos por ese instante escuchando mi nombre en sus labios y bajo la incipiente luz de un nuevo día sentí las imperiosas ganas de volver a vivir.
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