sábado, 8 de agosto de 2015

Y como cada noche.

Y como cada noche en soledad, estoy pensando en ti,
en lo bueno que sería tu compañía
y en lo malo que es estar aquí
rodeado solo de recuerdos y extrañándote a morir,
soñando con tu cuerpo, con tu risa, con tu pelo,
con el día en que por fin serás mía…
para no dejarte ir.

Y así,  pensando en ti, se pasan las horas,
despido a la madrugada
con mi tonto devenir.
Te juro que no es nada extraño,
no soy ningún ermitaño,
solo es una noche más en soledad que estoy pensando en ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario